Aunque el turrón se suele comer para Navidad, yo soy una de esas personas que lo comen siempre que pueden. Muchos años empezamos a consumirlo antes de Navidad y seguimos comiendo los restos durante largas semanas.
Mis turrones favoritos son el de coco y el de yema, aunque estos años con lo mucho que ha evolucionado la repostería hay más turrones muy apetecibles: de crema catalana, pralinés con sabor afrutado, ummm se me hace agua la boca sólo de pensarlo.
Este año por primera vez me he animado a preparar mi propio turrón, el elegido ha sido el de yema tostada. Después de curiosear en Internet vi que la dificultad de preparación era baja y para más sorpresa apenas lleva unos minutos tenerlo listo.
La receta que yo seguí es:
Ingredientes.
250 gr. de azúcar, 300 gr. de harina de almendra, 1 huevo y 2 yemas de huevos medianos, limón parta aromatizar.
Elaboración.
Se mezcla el azúcar con la parte amarilla del limón, con un procesador de alimentos se trituran juntos.
Se mezcla el azúcar, con los huevos y la harina de almendra. Hasta conseguir una mezcla homogénea.
Un vez obtenida la mezcla hay que colocarla en el molde, yo lo hice un un molde de pluncake grande que tengo, por eso sólo me salio una tableta (para esta cantidad salen dos).
Una vez en el molde hornear unos 10 minutos a 180ºC.
Es importante dejar enfriar antes de desmoldar.
Para finalizar se puede espolvorear con azúcar y quemar.


