Hoy venimos con receta; con una de esas recetas de la que sus ingredientes no se miden en kilogramos ni mililitros. Es una receta que se aprende de la sabiduría de madres y abuelas, y que pasan de generación en generación como legado de una herencia inmaterial pero de valor incalculable.
El ingrediente estrella: los guisantes o arvejas (en Chile), aquí podéis ver la historia de los que utilicé para hacer este plato.
Y ahora vamos con la receta.
INGREDIENTES:
- 1 kg de cordero (pulpa)
- 1 cebolla
- 3/4 tazas de guisantes (arvejas)
- zanahoria
- patatas
- 3 dientes de ajo
- aceite
- 1 cucharada de tomillo
- sal
PREPARACIÓN:
Se fríen los ajos en el aceite, se retiran. Se añade el cordero, se sofríe un poco y a continuación se añaden la cebolla y luego la zanahoria. Cuando la cebolla se empieza a poner transparente se añaden las patatas les damos dos vueltas con todos los ingredientes y añadimos dos tazas de agua, se lleva el agua a ebullición a fuego lento, se añaden la sal y el tomillo. Una vez transcurridos unos diez minutos
se añaden las arvejas y se deja cocinar por unos 12 minutos más. Se puede corregir de agua, eso ya depende lo espeso que queramos el guiso.
NOTAS.
1. Yo utilicé chuletas porque en ese momento es lo que tenía en casa. Las trocee y añadí, también, el hueso al guiso para que quedase toda su sustancia.
2. La cebolla hay que cortarla en cuadradiros pequeños.
3. El corte de la zanahoria y la patata es a gusto.

