Desde
hace un tiempo largo he venido alimentando el deseo de probar estas delicias
llamadas MACARONS. Creo que a priori los descubrí en la red, lo empecé a ver
por aquí y por allí, y entonces me di a la tarea de buscar tutoriales y recetas
para hacer los míos propios. Luego descubrí unas tiendas aquí en Barcelona que son
de venta exclusiva de estos dulces.
Y al
final decidí que los probaría en el lugar y día adecuado, y que aun sin saber cuándo
ni dónde supe que la vida me mandaría claras señales.
Así
que no, estos macarons de la foto no son hechos por mi. Pero si los he
degustado con un buen cafecito. Los compramos en Francia, en un lugar maravillosos,
un pueblito con encanto natural, con historia en cada una de las piedras que
alzan sus construcciones, y lleno de gente maravillosa que hizo de nuestra estancia
un tiempo de cuento.

Realmente son deliciosos si no los has probado nunca no te los pierdas.

