Si te has dado un pequeño paseo por el blog sabrás que hay muchas cosas que me gustan y con las que disfruto. Una de ellas es cuidando mi pequeño jardín. Llevo varios años plantando bulbos y algunas plantas; a resultas de esto parece que el año pasado el jadín floreció como agradeciemiento a mis horas de dedicación (me gusta pensar así), puesto que desde febrero hasta bien entrado el otoño ha habido una constante explosión de vida y color en nuestro pequeño rincón. Y ahí he estado yo tratando de inmortalizar la efímera vida de algunas bellezas como esta que he querido compartir aquí aprovechado la bonita iniciativa del blog de Flor, mums & kids in Madrid.
Esta imagen representa para mi la añoranza que queda después de la Navidad y la ilusión por pensar que en apenas unos días empezarán a abrir las flores más tempranas de mi jardín entre ellas las camelias que llegan en febrero y de la mano, si es que no antes, los primeros narcisos.
Podeis ver el resto de enlaces en Mums and kids in Madrid.
